El buque Sanchi de 274 metros de eslora, IMO 9356608, de bandera Panameña se hundió el pasado día 14 a unos 530 kilómetros al sureste de Shanghái, tras una gran explosión y después de arder durante ocho días y estar a la deriva, a raíz de colisionar el 6 de enero hacia las 8 p.m. hora local (7 a.m. ET) en alta mar con el mercante hongkonés CF Crystal.

El buque cisterna Sanchi pertenecía a una compañía en Irán, cargaba condensado, un tipo ultraligero de combustible que suele asociarse a una marea negra y que es más explosivo que el crudo convencional, cuando ocurrió el accidente trasportaba aproximadamente un millón de barriles de combustible condensado iraní, es decir unas 136.000 toneladas, el fuel del combustible es mucho más contaminante para las aguas y la fauna marina, en el barco viajaban 32 tripulantes que no pudieron ser rescatados con vida y de los cuales solo se encontraron tres cadáveres.

Por otra parte en buque Chino CF Crystal con IMO 9497050 llevaba 64.000 toneladas de granos y había salido de Estados Unidos rumbo a la provincia de Cantón, en el sur de China, habían 21 tripulantes los cuales fueron rescatados y se encuentran a salvo.

Las organizaciones medioambientales temen que esta sea una de las catástrofes ambientales más graves de los últimos años, ya que el mar Oriental de China es uno de los espacios marinos más ricos y productivos que existen en el planeta, el derrame causado por el petrolero podría tener un impacto equivalente al doble del provocado por el Prestige en la costa de Galicia, en el caso de que los servicios de actuación no logren parar la salida del crudo que se mantienen en los tanques.

En los últimos días el tamaño de las manchas ha variado mucho, ya que el viernes era de 260 kilometros cuadrados, el sábado se redujo a 199 kilómetros cuadrados, el domingo las imágenes de satélite muestran tres manchas de petróleo que en total tienen una superficie de unos 332 kilómetros cuadrados dentro del área bajo control así lo informo la Administración Nacional de Océanos publicados, aunque continúa sin conocerse la verdadera magnitud de la catástrofe, ya que el Gobierno chino todavía no ha hecho ningún balance.

Cabe destacar, que las Autoridades Marítimas de Panamá informan que el buque SANCHI tenía la documentación en orden, tenía a bordo la totalidad de las certificaciones técnicas válidas y contaba con todas las garantías financieras exigidas por los convenios internacionales, y el director de Marina Mercante panameña, Fernando Solórzano, dijo a Reuters que no había indicios de que el barco hundido incumpliera los convenios y estándares de seguridad marítima.

Y aunque el Sachi era un barco iraní estaba registrado con bandera panameña, una práctica habitual dada la importancia estratégica del canal del país centroamericano y su desarrollada industria marítima. La Autoridad Marítima de Panamá cuenta con más de 8,000 barcos en su registro, el mayor del mundo con un 18% de la flota global.